Cómo enseñar a pensar a tu hijo (10) La edad y las capacidades
Si no lo has hecho hasta ahora es un buen momento para informarte sobre el perfil de habilidades que tu hijo debe desarrollar de acuerdo a su edad. Lo mejor sería recurrir a estudios nacionales al respecto, pero de no contar con ellos, existen tablas estandarizadas que se pueden utilizar para obtener unos parámetros. La mayoría de estas guías para padres son meticulosas en el desarrollo del primer año de vida. A partir del segundo año y hasta la edad escolar, las familias cuentan con algunos indicadores de logro en aspectos de tipo perceptivo, afectivo y cognitivo; además de los somáticos, motrices, normativos y comunicativos.
El desarrollo de los niños no es lineal, ni armónico; lo habitual es que desarrollen unas habilidades más rápido que otras; por ello es necesario estar atentos para estimular y motivar el desarrollo de aquellas para las que muestra menor disposición. Así que habrá aspectos que puedan estar menos desarrollados, otros que se corresponden con la edad cronológica y otros que se pueden considerar más avanzados para su edad. Eso sólo lo podemos verificar cuando somos capaces de llevar un registro del desarrollo de los niños.
El libro Cómo enseñar a pensar a tu hijo está pensado para utilizarlo con niños a partir de los siete años, incluso cuatro o cinco años. Esto va a depender de la paciencia de los padres y el tiempo que dediquen a preparar los encuentros con los hijos. Para los niños más pequeños el «método» por excelencia es el dibujo. Los niños entre los nueve y catorce años pueden ejercitarse en las herramientas para pensar. Y a partir de los catorces puede leerlo conjuntamente con sus padres. En las páginas 59 a la 62 De Bono hace una programación tentativa para facilitar el uso efectivo del libro.
«Este libro no es algo que se pueda usar una vez y después olvidar. Puede volverse a él una y otra vez» (De Bono, 2015: 61)
Comentarios
Publicar un comentario