EXAMINAR NUESTROS ESQUEMAS
MENTALES
Sobre
el sujeto escolapio (03)
Nuestros
conocimientos previos, creencias y prejuicios entran fuertemente en juego a la
hora de tener que interpretar y comprender textos y situaciones. Su función es
económica; es decir, nuestro cerebro tiende a seleccionar los datos y las
informaciones que mejor responden a la necesidad de equilibrio y protección que
cada individuo tiene. En la atribución de un sentido, es normal que sean
automáticamente inhibidos los encuadres que no son compatibles, es también
normal que se escoja la que más nos satisfaga. A continuación, se sugieren
siete fases con las que puedes examinar un texto, así como una situación o
juicio sobre una persona. Para agilizar la escritura nos referiremos a las
diversas realidades con la palabra “texto”, considerándolo como una narrativa o
juicio que hemos elaborado.
Las
siete fases del método
1.
Indagativa. Nos preguntamos: ¿qué objetivo
quiero alcanzar indagando el texto? ¿qué recuerdos me sugiere el título o el
nombre del autor? Esta fase sirve para estimular la generación de expectativas,
que favorecerán el diálogo con el texto.
2.
Orientativa. Sirve para recorrer
rápidamente el texto con el objetivo de formarse una idea general, que después
se confirmará o se abandonará.
3.
Analítica. Es una lectura
pormenorizada que desmonta y recompone continuamente el texto; procede
normalmente a través de bloques informativos, las unidades de lectura, que a
menudo presentan estructuras reconocibles. Cuando nos damos cuenta de que nos encontramos
frente a puntos importantes o difíciles la lectura se ralentiza; sin embargo,
cuando nos encontramos frente a puntos más simples o poco importantes, la
lectura se agiliza.
4.
Reflexiva. Después de cada unidad
conviene detenerse para reflexionar: ¿se ha entendido todo o conviene releer
algún punto más oscuro? ¿cuáles son las palabras más importantes, las
palabras-clave? Deben subrayarse las palabras clave (sin detenerse en exceso),
descubriendo los elementos estructurales del texto. Es importante el rol de la
frase-guía, que indica el tipo de estructuración de la unidad de lectura.
Además, en esta fase se puede proporcionar un título (una palabra-concepto)
para la unidad de lectura en la que nos hemos detenido
5.
Recapitulación. Antes de continuar
es importante repetir en pocas palabras el contenido, sin tener el texto
delante; esto ayuda no sólo a recordarlo, sino también a comprender mejor la
parte siguiendo el texto
6.
Esquemática. Al final utilizaremos
mapas o gráficos, o bien, resúmenes escritos u orales, todos ellos instrumentos
que sirven no sólo para reelaborar el texto, comprendiéndolo con mayor
profundidad, sino también para recordarlo mejor
7.
Revisar. En último término, la
revisión de todo el recorrido, deberá efectuarse varias veces y con un tiempo
de distancia, favoreciendo un recuerdo más duradero; el texto ha pasado a
formar parte del lector y es un instrumento que podrá reutilizar en posteriores
aprendizajes
|
FASES |
OBJETIVOS |
|
1.
Preguntarse |
Objetivos
/ Expectativas |
|
2.
Orientativa |
Formarse
una idea general |
|
3.
Analítica |
Comprensión
crítica y en profundidad |
|
4.
Reflexiva |
Evidenciar
los aspectos más importantes |
|
5.
Recapitular |
Recordar |
|
6.
Esquematizar |
Reconstruir
la estructura del texto |
|
7.
Revisar |
Recordar
|

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