GÉNERO Y DISCRIMINACIÓN
Los temas
relacionados con el género tienen influencia en casi todas las actividades
escolares, desde la clase hasta el patio y el campo de deportes. Los docentes
saben que el género es un determinante fundamental en la formación de valores y
actitudes, aunque también que las causas subyacentes –llámese genéticas,
neurológicas, hormonales, ambientales o una combinación de estos y otros
factores- están presentes mucho antes que los niños y las niñas vayan a la
escuela.
De todos modos,
es más probable que los rasgos y comportamientos sexista –así como la
sexualidad misma- resulten de una combinación de factores, cuyos detalles
distan de ser comprendidos por completo. No necesitamos y no estamos en
condiciones de esperar hasta tener pleno conocimiento antes de actuar para
debilitar comportamientos y actitudes que son indiscutiblemente dañinos.
Una vez más, la
comunidad de indagación, puede aplicar un enfoque a la vez procedimental y
sustantivo a los problemas del sexismo. Su existencia misma es un desafío al
tipo de comportamiento en el que se basa el sexismo, y lleva, con el tiempo, a
la construcción de hábitos reflexivos basados en principios tales como la
empatía, el respeto por las personas y la necesidad de pensar de manera crítica
acerca de los propios supuestos, creencias y valores.
Estos hábitos,
procedimientos y principios son la base del buen juicio. La comunidad ofrece un
ambiente de confianza y cuidado que, a su vez, da lugar a que sus miembros más
agresivos o sociables escuchen con atención y se autocorrijan –esto es, que se
vean a sí mismos como miembros de la comunidad- y a quienes son tímidos,
“cortos” o de pocas palabras se aventuren fuera de su refugio a través del
cuestionamiento o el desacuerdo cuando lo consideren conveniente –esto es, que
se tornen más personalmente asertivos-. De más está decir que estas estrategias
sólo serán efectivas si todos los miembros de la comunidad están dispuestos a
cooperar.
Estas breves
observaciones pueden generalizarse hasta cubrir la mayoría, si no todas, de las
formas de discriminación ilegítimas. Un paso clave que guía los argumentos y
sentimientos de aquellos que discriminan a otros, es crear un distanciamiento
respecto de sí mismo –en algunos casos hasta el extremo de rechazar el carácter
mismo de persona del otro-. Consideremos que:
- Una de las excusas más notorias ofrecidas por las víctimas de maltrato es considerar que viven y se comportan como animales
- La discriminación contra la mujer se ha apoyado a menudo en la opinión de que quieren ocupar y realizar tareas que no les corresponden
- La esclavitud, en sus versiones contemporáneas, han sido abiertamente defendidas sobre la base de que hay persona que nacen para ser sometidas.
- La discriminación contra los homosexuales se ha apoyado en una disfunción psicológica
- La opresión a la población indígena en muchos países se ha basado en teorías evolucionistas.

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