SEGUNDA CLAVE: LA ORACIÓN ES EL SUSTENTO DEL ALMA

 

Sagrario Parroquia San José de Calasanz Valencia


Dicho de otra forma, es el medio por el que la vida va teniendo consistencia, las fuerzas no decrecen, el ánimo no abandona. Materialmente cuando el alimento falta la vida posee menos fuerzas, las imaginaciones y los sueños llegan a parecer realidad, los molinos de viento se convierten en grandes gigantes y se sucumbe a las insidias de la enfermedad. Lo mismo ocurre en la vida interior. A veces sucumbimos ante pequeños enemigos, convertidos en grandes gigantes por la debilidad de nuestra vida. A veces las grandes derrotas han sido engendradas en la falta de fuerzas con las que uno ha empezado a meterse en pequeñas batallas. Calasanz decía que en la vida espiritual se pasaba con mucha facilidad de las cosas pequeñas a las grandes (EP 664), De ahí que la fidelidad en lo pequeño no ha de ser entendida desde “lo pequeño”, sino desde la “fidelidad”. Quien se despreocupa de lo primero porque es pequeño, poco a poco no tendrá la suficiente finura interior para darse cuenta de que romper la fidelidad es cosa muy grande. Y en lo pequeño, sin darse cuenta se va acostumbrando el corazón y la vida a la fidelidad. Y quien se baña en esas aguas acaba ahogándose. Después de todo la fidelidad es la última tabla de salvación de todo amor sincero.

El objeto de la oración calasancia viene descrito y prescrito por el santo en sus Constituciones. Dice: “En profundo silencio y sosiego del cuerpo y del espíritu, de rodillas o en otra postura conveniente, nos esforzaremos, a ejemplo de san Pablo, en contemplar e imitar a Cristo crucificado y los distintos pasos de su vida. Y un poco más adelante, en un paso maravilloso de espiritualidad que –como cualquier otra sugerencia que aparece en las Constituciones- denota la práctica del mismo Fundador, lo que él hacía, dice: “Por último, y con todo ahínco, exhortamos a todos en el Señor a que, mientras les sea dado permanecer en la habitación, se esfuercen en practicar actos externos –y sobre todo internos- de humildad, contrición, acción de gracias y otros que el Espíritu les irá sugiriendo. El Padre que ve en lo escondido, les recompensará y los llevará a la perfección mediante la práctica de virtudes robustas” (n. 48)

Esta dedicación preferencial del ánimo y del amor a Jesús crucificado y al Espíritu quedan corroboradas por las cartas. He aquí dos pasajes tomados de ellas: “Me parece que Dios da al escolapio, a quien no le falta alimento y vestido, una gran ocasión para usar la inteligencia en su objeto propio que es Cristo crucificado, en el cual hay infinitos tesoros espirituales escondidos para que aborrece los gustos del sentido y ama los del espíritu” (EP 2921). Y en otra ocasión: “La voz de Dios es voz del espíritu, que va y viene, toca el corazón y pasa, ni se sabe de dónde viene, cuando sopla. Importa, pues, mucho estar siempre alerta para que no llegue de improviso y se aleje sin fruto” (EP 132).

 

Ver Asiaín, Miguel (1979) La experiencia religiosa de Calasanz, pp. 198, 202

Comentarios

Entradas populares de este blog

Planos analíticos de la esperanza humana

Nivel de la conciencia de la esperanza humana

La relación de la Esperanza con las otras virtudes