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Mostrando entradas de enero, 2025

Esperanza, el hombre reconciliado

  Según Bloch el hombre está alienado porque todavía no se ha realizado, porque todavía no se ha reconciliado plenamente consigo mismo, con el mundo y para con los otros. El aspira a la identidad, o sea, a superar toda alienación a través del dominio de la naturaleza y en plena socialización, es decir, en la plena coincidencia de él para consigo mismo, con la naturaleza y el mundo. La patria de la identidad será el regnum humanum , es decir, el cumplimiento total del hombre en la plenitud inmanente del mundo (Zavalloni: 1995: 11). Sin embargo, el extravío del progreso humano, comenta Torres, A (2005a: 178) hace que la pregunta sobre la esperanza siga viva. Incluso, un autor como Adorno (Dialéctica Negativa, 1966: 24) manifiesta que  “la esperanza en una reconciliación es la compañera del pensamiento irreconciliable” Por otra parte, el mismo Torres, A (2005b: 229) considera que para orientar la reflexión sobre la esperanza conviene cambiar de perspectiva, ya que la historia...

Esperanza y nueva conciencia

  Desde que el hombre ha tomado conciencia del carácter histórico y político de las opresiones que le impiden ser él mismo, la esperanza se propone como liberación que se actualiza en la historia. Hoy la humanidad, en efecto, se encuentra cada vez más comprometida, a diferentes niveles y con una concientización e intencionalidad todavía no unificadas, en el esfuerzo de realizar esta liberación, la cual no es sólo un deseo y una aspiración, ni una idea abstracta. La experiencia de liberación es presentada, en la literatura de la esperanza, como el nacimiento de una nueva conciencia, y, consecuentemente, de un nuevo lenguaje; La nueva conciencia es conciencia de la privación de ser y de identidad para consigo mismos; ella se actualiza como rechazo a la condición de pasividad a la que condenan las estructuras (Zavalloni: 1995: 9)   La primera de las parejas de las pasiones del apetito irascible es la de la esperanza y la desesperación (cfr. Gilsón, E. (2002) El tomismo. I...

La virtud teologal de la esperanza

Como decíamos con anterioridad el Tratado sobre la esperanza de Tomás de Aquino ha sido objeto de estudio sobre todo de los filósofos y teólogos cristianos. Pieper aunque distingue entre esperanza natural y sobrenatural, concibe la primera como preámbulo de la segunda: “Un filósofo nunca podría pensar en explicar la esperanza como una virtud si no fuese al mismo tiempo un teólogo cristiano. Pues la esperanza o es una virtud teologal o no es en absoluto virtud. Culmina su planteamiento citando la Suma Teológica (I-II, 62, 3 ad2): Es virtud sólo por aquello por lo que es virtud teologal. La afirmación de que la esperanza es virtud sólo como virtud teologal quiere decir, argumenta Pieper, que la esperanza es una imperturbable dirección hacia la plenitud de ser, es decir, hacia el bien, sólo y cuando se origine de la realidad de la gracia en el hombre y se dirija a la felicidad sobrenatural (p. 377). Según Pieper la esperanza natural puede dirigirse a un mal objetivo, sin que por eso d...

Experiencia humana de la esperanza

  Según Martínez (2003: 315-316) El bien futuro, arduo y posible de adquirir, es el objeto de la esperanza. Por tanto, una cosa puede ser causa de la esperanza, ya que por hacerle posible al hombre algo, ya porque le inspira la idea de lo que es. Del primer modo , es causa de esperanza todo lo que aumenta el poder del hombre, como las riquezas, la fortaleza y, entre otras cosas, también la experiencia , puesto que por ella adquiere el hombre facultad de ejecutar algo con facilidad, de donde nace la esperanza (…) Del segundo modo , es causa de esperanza todo lo que inspira a uno la idea de que algo le es posible. Y así, tanto la instrucción como cualquier género de persuasión puede ser causa de la esperanza. Y de este modo también la experiencia es causa de la esperanza, a saber, en cuanto por ella juzga posible el hombre a lo que antes consideraba imposible (I-II, 40, 5) Esta realidad última, a la que el hombre tiende, tiene diversos rostros: proyectos, sueños, utopías, de...